Síndromes maculares

Síndromes maculares


Son síndromes maculares que afectan a la mácula, una pequeña área de dos milímetros localizada en el centro de la retina. Aquí es donde se localiza la concentración más alta de células visuales, lo que explica que la macula controle la visión central definida y clara, necesaria para poder leer, escribir o conducir. El resto de la retina es la responsable de la visión menos precisa del campo periférico.

En todos los síndromes maculares, no importa cual se la causa – Oclusión de vena retiniana, patología inflamatoria, patología post-cirugía, diabetes no controlada, adherencia anómala del vítreo en la retina o membrana epirretiniana espontanea de causa desconocida – se produce edema en la mácula. Este edema puede extenderse y romper las conexiones entre las células nerviosas, de forma que una cantidad de impulso visual no se va a enviar al cerebro. A continuación se producirá una pérdida progresiva de agudeza visual central. A mayor edema mayor cantidad de visión se pierde.
Además si hay pliegues en retina causados por la adherencia del vítreo el paciente tendrá deformidad en la visión. Poco a poco las células al ir perdiendo el contacto irreversiblemente morirán, y si no se interviene se perderá la agudeza visual sin posibilidades de recuperarla.

Tratamiento quirúrgico

El objetivo de la operación es parar la pérdida visual o incluso obtener una ligera mejoría. En la mayoría de los casos el cirujano procederá de la siguiente manera: Primero realizará una vitrectomía, que es extraer el cuerpo vítreo con la ayuda de un vitreotomo, reemplazándolo por un líquido apropiado. Después extirpará la hialoides posterior, la envoltura del vítreo, frecuentemente pegado a la retina. Posteriormente extirpará la membrana limitante interna de la retina en la zona posterior. Esta membrana es una lámina de muy pocos micras de espesor, en otras palabras diez veces más fina que un pelo. Haciendo esto no solamente ayudamos a combatir el edema y parar el proceso de destrucción celular y pérdida de visión, sino que también permitimos que algunas de las células residuales se reconecten, lo que explica que sea posible recuperar parte de la pérdida de visión.

Después de abandonar la clínica, deberá ponerse gotas en su ojo. El nombre de las gotas, la frecuencia de uso y la duración del tratamiento será el establecido en la prescripción inicial.

Se retirará la oclusión del ojo el día después de la intervención. Va a poder realizar actividades normales, pero respetará ciertas precauciones en los 15 días posteriores:

- No irritar su ojo; ser cuidadoso al usar jabones y Champú y evitar las piscinas.
- No coger frio y evitar el contacto con personas infectadas. Una infección ocular es una complicación muy seria que necesita tratamiento urgente. Si sus ojos presentan enrojecimiento o dolor deberá ponerse en contacto con su cirujano inmediatamente.
Su visión mejorará en los seis meses siguientes a la intervención. Si todo va bien al mes su visión será más o menos la que presentaba antes de la cirugía y no peor. La mejoría de visión, si ocurre, se irá notando en los siguientes seis meses. Por ello no se debe de cambiar las gafas en los primeros 6 meses.

Finalmente, sabemos que aumenta el riesgo de desprendimiento de retina en los siguientes meses o años. Además si el paciente no está operado de catarata puede presentar progresión acelerada de su catarata.

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